La confesión es el mejor lugar para encontrarse con la Divina Misericordia, afirma obispo

Así los afirmó firmó Mons. Stanislaw Dowlaszewicz, Obispo Auxiliar de Santa Cruz (Bolivia).
En la homilía de la Misa que presidió este segundo domingo de Pascua, Domingo de la Divina Misericordia, el prelado reflexionó sobre esta importante fiesta instituida por el Papa San Juan Pablo II en el año 2000, cuando canonizó a Santa Faustina Kowalska, vidente de la Divina Misericordia.
“Nosotros también necesitamos paz y Jesús viene a nosotros hoy y nos dice, la paz esté contigo, no tengas miedo, yo hoy día te traigo perdón. Y el mejor lugar del encuentro con la misericordia de Dios es el sacramento de la confesión”, dijo el obispo.
Allí, en la confesión, “Jesús resucitado nos dice de nuevo, la paz esté contigo, tus pecados son perdonados. Ahí realmente tocamos sus heridas, como Tomás. Ahí experimentamos que la misericordia divina es mayor que nuestro pecado”, resaltó.
“¿Cuántas personas viven hoy en la ansiedad del corazón? ¿Cuántas llevan la carga de la culpa? ¿Cuántas personas no creen que Dios pueda perdonar? Y Jesús dice claramente, no hay tal pecado que la misericordia de Dios no pueda abrazar. No hay caída de la que Dios no pueda levantar al hombre”, continuó el prelado de origen bielorruso.
Tras señalar que el mensaje de hoy se puede resumir en que “la misericordia de Dios es más grande que todo pecado humano”, el obispo destacó que “en un mundo donde tanto ya se ha derrumbado, tanto ha fallado, recurrimos a la misericordia de Dios pidiendo misericordia para nosotros y para el mundo entero. Esta es la fuente de nuestra esperanza más profunda y nuestra paz más duradera”.
Luego de indicar que sin la misericordia de Dios, la humanidad avanza hacia una “caída inevitable”, el obispo remarcó que “la historia de un pecador que cae en los mismos pecados una y otra vez es la historia de cada uno de nosotros”.
Ante esto, precisó, “Cristo no se cansa de nuestras caídas, no se cansa de nuestras infidelidades, constantemente nos muestra su perdón y su misericordia, porque, como dijo el Papa Francisco, Dios nunca se cansa de perdonar”.
El obispo también se refirió a la posibilidad que hoy tienen los fieles de obtener una indulgencia plenaria, confesándose y comulgando.
Por lo tanto, concluyó, “el llamado del Evangelio de hoy es a confiar en la misericordia de Dios y volver de nuevo a este abrazo divino” porque “cuanto mayor sea nuestra miseria, mayor será el derecho a la misericordia”.
Fuente: Walter Sánchez Silva de ACIPRENSA
